Se fue casi la 1/2 de Anatema


Por Analía Parada
El pasado jueves 25 de mayo tuvo lugar el segundo concierto de la agenda de Anatema: ecosistemas de producción alternativos  en la sala Hugo Balzo del Auditorio Nacional del Sodre. El equipo gestor y los artistas que conforman el staff del proyecto sostienen con convicción que el desarrollo de este ciclo, poco común en los escenarios “consagrados” de nuestro país, es un antecedente importante para el sector. Permite poner en valor, así como vincular a un grupo de hacedores que comparten una filosofía referida al “cómo hacer las cosas”en relación a la forma de hacer música, mostrarla y  hacerla circular.

El ciclo que comenzó en abril y se extiende hasta julio, se viene desarrollando con un aforo completo. Anatema en su primera edición le propone al público zambullirse en una muestra musical regional que tiene un lenguaje propio y un circuito que la acompaña. Ademas, se llevan a cabo en el Auditorio mesas de discusión temáticas sobre aspectos que están presentes e inquietan al sector.  La próxima mesa se desarrollará el 15 de junio y los temas centrales serán las “Industrias creativas y modelos colaborativos.” La entrada es gratuita con inscripción previa, los interesados pueden acceder al formulario a través de este link.

Agenda completa en: www.anatema.com.uy

Reflexiones sobre la 2da fecha de Anatema por Analía Parada, estudiante de 21 años de la Lic. en Gestión Cultural del CLAEH. 

Los protagonistas del escenario fueron las bandas Power Chocolatín Experimento (uru) y Cuco (arg). Antes de contarles más sobre el recital, reflexionaré sobre algunos puntos de Anatema que han llamado mi atención.

Como bien dice en la descripción de su sitio web, el proyecto “propone conocer ecosistemas de producción alternativos para gestionar la industria de la música, pero también ver de qué forma conviven con lo tradicional e institucional”. Anatema busca que durante este ciclo, artistas que trabajan en colectivo y de forma autogestionada salgan de su zona de confort y se presenten en el escenario de una de las instituciones con más llegada del país.

Encuentro interesante resaltar que las bandas del ciclo, además de compartir el mismo tipo de gestión, musicalmente se alejan de lo común. Si tuviera que clasificar el tipo de música, diría que es “alternativa”. La música alternativa es aquella que no sigue los patrones normalmente aceptados, por lo que no se la puede encasillar en un género musical único. Las bandas del cliclo de Anatema tienen este punto en común, por lo que todas se alejan de lo comercial, y a su vez cada una tiene un estilo propio.

Cuco y Power Chocolatín Experimento llevaron a cabo performances increíblemente atípicas −para los que no estamos acostumbrados a ese estilo, claro− que me dejaron totalmente impresionada. Mientras los escuchaba me acordaba de la frase que una amiga me mostró una vez, que decía que el arte no está hecho para ser bello, sino para hacerte sentir algo −consideremos que “bello” en este caso significa “armonioso”, que además, en términos generales, es una de las reglas para ser socialmente aceptado por las masas−. El show de estas dos bandas fue una combinación de sonidos, ruidos, ritmos, percusión y actuación que provocaron en mí una descarga de energía distinta a cuando escucho algo más fácil de digerir.

El punto es que solemos estar cerrados a lo nuevo. Generalmente optamos por lo conocido o por lo que ya sabemos que nos gusta. No estoy diciendo que eso esté mal, pero pienso que estar predispuesto a empatizar con expresiones artísticas distintas nos abre la mente, porque es un desafío que implica romper con ciertas barreras y prejuicios. Es cierto que esto de estar cerrados también se ve fomentado por la segmentación de las ofertas culturales según su estética, su género, y su contexto socioeconómico. Lo que hace Anatema durante este ciclo es justamente romper con eso y desafiar a los artistas, al propio equipo de gestión y al público −tanto al público de las bandas que no está acostumbrado a ese tipo de sala ni a la puntualidad, como al público que no está familiarizado con el género−. Es un proyecto interesante que nos interpela y abre varias puertas de análisis.

 

Nos vemos el 15 de junio en la próxima mesa de discusión, titulada Industrias creativas y modelos solidarios”:

Anatema es organizado de forma colaborativa, impulsado por Salvador García, con el apoyo de: Facultad de cultura CLAEH, Música Libre Uruguay, Rodelú, OEI, Dicrea-DNC y Gestión Cultural UY.

 


Analía Parada, nací en 1995 y estudio Gestión Cultural en el CLAEH. Fui pasante en Fundación Unión y en Fundación Iturria. En esta última colaboré en eventos musicales de pequeña escala llevados a cabo en la propia institución. Además de mi interés por la gestión, me dedico a cantar. Tomo clases con la cantautora Carmen Pi y formo parte del ensamble coral “Coralinas” dirigido por ella.

 

Comentarios