Caso de éxito en Uruguay

En países como Uruguay, las políticas públicas en cultura son fundamentales para el crecimiento de las industrias creativas y de las culturas en general. El rol del Estado debe ser el de preguntar, escuchar, diagnosticar y en base a eso desarrollar las políticas que son necesarias, que mitigan problemas reales.

Desde hace unos 15 año Uruguay comienza con fuerza a trabajar en esos terrenos, investigando, generando fondos, cluster, cuenta satélite, oficinas descentralizadas en el interior profundo, descentralizando herramientas teóricas y prácticas, impulsando a los artistas el desarrollo en nuevos mercados, etc. Se han implementado acciones que se alejan cada vez más de las políticas asistencialistas en cultura para generar políticas que tienen como fin apostar al desarrollo sustentable y sostenible del sector.

Queremos en esta nota compartirles el caso de la banda «Cuatro pesos de propina«, un relato que su manager y productor Camilo Sequeira, generosamente comparte y relata para la web de «Uruguay XXI«. Camilo cuenta cómo tener objetivos claros y dialogar con los apoyos institucionales es fundamental para llegar al éxito imaginado. En este caso fueron los aportes que el Estado uruguayo realiza para que el sector de la cultura participe de las ferias internacionales.

PARA EXPORTAR MÚSICA ES FUNDAMENTAL CONSTRUIR LOS VÍNCULOS CORRECTOS

Cuatro pesos de propina es una banda musical que surgió hace unos 12 años. Fue el proceso de un grupo de amigos que asistían al mismo liceo y tenían gusto por la música. Un cambio en la integración nos permitió pasar de ser una banda que hacía covers a realizar nuestras propias canciones.

A partir de ese momento alcanzamos un perfil bastante claro, somos una banda combativa, con un estilo musical que apunta a América del Sur y que no la define un solo género. No somos solo rock, reggae o ska, sino que nucleamos distintos estilos musicales, con contenidos y letras con un fuerte trasfondo social. La actitud de la banda desde sus inicios ha sido estar muy cerca de distintos movimientos sociales y culturales, y por tanto, del público joven y estudiantil.

Durante los últimos siete años se dio un crecimiento nacional a nivel de popularidad muy grande y logramos, entre otras cosas, llenar el Teatro de Verano en repetidas oportunidades, pero ese proceso se construyó siempre con la intención de crecer regionalmente.

El primer mercado que surgió de forma natural fue el de Argentina, por varios motivos: primero por el idioma, las distancias -y en consecuencia los costos-, y a su vez por lo ya realizado por otras bandas como La Vela Puerca o No te Va a Gustar, que de alguna manera generaron un movimiento que posicionó muy bien al rock uruguayo en Argentina.

Los distintos shows realizados durante el verano en la costa oceánica de Uruguay fueron la herramienta de marketing más eficaz para alcanzar al público argentino, que representan el origen más popular del visitante que llega a Uruguay en esas épocas.

Durante varios años tocamos al menos una vez por mes en el país vecino, creciendo mucho en lugares como Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba, pero cuando hace poco más de un año la economía Argentina empezó a desmejorar, la realización de shows en vivo se vio afectada.

Siendo una cooperativa integrada por 13 personas entre músicos, producción y técnicos, los costos de hotelería, gastronomía y cachet se elevaron y solo pudimos permitirnos volver a Argentina unas dos o tres veces al año.  

Frente a la baja de ese mercado nos replanteamos qué otras alternativas nos interesaban. Habíamos estado en Europa con éxito y también en México, pero cualquiera de estos mercados planteaba problemas de movilidad por el tamaño de nuestro grupo.

Conformar parte de una red de productores y managers de Latinoamérica, así como participar de instancias como la feria MICSUR – Mercado de Industrias Culturales del Sur -, me permitió contactarme con productores brasileños. Así surgió la posibilidad de hacer una primera gira por Porto Alegre, Pelotas y Garibaldi.

Brasil era un mercado que desconocíamos, pero sabíamos que representaba más estabilidad que Argentina y que una vez dentro del país los vuelos aéreos eran muy económicos. Además Brasil organiza muchos festivales y eventos en los cuales cae muy bien la presencia de una banda como Cuatro pesos de propina. A la vez, de acuerdo a lo conversado con otros colegas, el mercado, a diferencia de otras épocas, se encontraba más abierto a la música en español que hace 10 o 15 años.

Esa primera experiencia nos permitió conocer a la banda Francisco el hombre, similar en su estilo musical pero también en su idiosincrasia a la nuestra. Con ellos generamos una alianza y creamos una gira que llamamos Rompe Fronteras que nos permitió presentarnos con diez shows en Brasil, dos en Uruguay y cinco en Argentina.

Este fue el puntapié para que comenzáramos a generar giras por Brasil con dos productoras. En junio de 2019 realizamos la más reciente por Porto Alegre, San Pablo y varias ciudades de Rio Grande del Sur. Ahora nos encontramos planificando el regreso para noviembre, con la presencia de tres festivales y dos shows propios en Porto Alegre y San Pablo, que son los lugares donde estamos enfocando nuestro desarrollo.

A modo de resumen, los pilares para alcanzar estos objetivos han sido la investigación de mercados, la presencia en ferias y festivales, la gestión de contactos, fundamentalmente productores, y la inversión del colectivo empresarial.

Uruguay es un país muy pequeño, pero a 800 kilómetros existen ciudades con poblaciones similares en tamaño a Uruguay, lo que nos permite generar nuevos mercados a escasa distancia y con una infinidad de posibilidades.

A nivel empresarial se trata de generar los vínculos correctos y para lograrlo hay que estar abiertos a dar y recibir, puesto que la confianza es algo muy importante en este negocio. Nosotros logramos abrir el mercado de Brasil en alianza con una banda local, lo que implicó una instancia de “ganar-ganar” para todos, porque el mercado se abrió para los dos proyectos.

Tocar en Brasil a sala llena es haber dado el primer paso, ahora es una oportunidad a la que queremos sacar rédito, son puertas que se abren que hay que aprovechar para que Cuatro pesos de propina esté dentro del abanico de posibilidades de todos los programadores de festivales en Brasil.

Entonces, la primera recomendación para generar los contactos correctos es participar de instancias donde existe la interacción con otros colegas, porque es un vínculo muy difícil de generar vía e-mail. Hablo de estar presente en ferias, encuentros y festivales.

Por otro lado, es fundamental tener una idea clara de lo que se está buscando, sabiendo qué inversión la banda está dispuesta a hacer para que las cosas sucedan.

De nada sirve ir a una feria y juntarse con diez personas de Ecuador si dentro de los planes no está ir a Ecuador. Así que lo primero es tener los objetivos claros.  

Camilo Sequeira

Manager de Cuatro Pesos de Propina

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