EliJAMos dialogar desde el arte: La experiencia JAM LUNÁTICA en Hostel

 

3ra Ed. Jam Lunática

Tercera edición de Jam Lunática.

Por María Belén Pafundi

Toqué timbre y esperé. Eran casi las 20:00 h. y el viaje desde Rosario a Montevideo había sido largo. Quería llegar al Hostel, dejar la mochila y salir a tomar una a cualquier barcito que anduviera cerca para relajarme y entrar en “modo vacaciones”. La puerta se abrió muy despacio. En suspenso incliné la mirada en diagonal y, de pronto, me encontré con la primera sorpresa en este viaje: detrás apareció La Abuela. (Si hay algún lector que recuerde de memoria, como yo, “Esperando la Carroza”, La Abuela tenía un aire a Mamá Cora). Resultó ser muy amable la señora; parecía estar un poco sorda, le grité que tenía una reserva y me hizo entrar.

Enseguida me hizo una propuesta inesperada:

  • Querida, esta noche hay JAM en el Hostel, ¿vos sabes tocar algún instrumento? ¿alguna cosa?
  • ¿Hay qué? – Re-pregunté yo, pensando que no dominaba bien el idioma uruguayo todavía. No existía, aún, ese concepto en mí vocabulario de administrativa.

Me contó que había nacido en Chicago (aunque sospeché que por ese acento no era cierto) y que las Jams Sessions surgen en los suburbios estadounidenses a fines de los años ’30. Nacen como encuentros íntimos de improvisación musical, asociados al Jazz y con un carácter bien competitivo entre los músicos.

– Resulta, nena – me decía La Abuela – que unos cuantos años más tarde y, bastante lejos del Tío Sam, una productora de artistas y eventos culturales de Uruguay retoma esta tradición y la reinventa: LUNÁTICA. Productora que convoca a músicos y artistas de los más diversos géneros para conectarlos entre sí a través del uso de la música como lenguaje universal.

Lo que sucedió esa noche fue mágico. La Abuela siguió con su relato y me contó que este ciclo se realiza mensualmente en distintos Hostel’s de Uruguay, ya que, no sólo apuesta a dialogar desde el arte, sino a integrar voces de otros países y otras costumbres. El objetivo es compartir música sin importar el género, impulsar los espacios de libre expresión, de interacción entre artistas y amantes del arte.

Me registré y tiré la mochila en el catre, ya estaba por empezar y no quería perderme nada. La jornada inició con una banda base de seis integrantes hasta que los instrumentos empezaron a circular entre el público. La música fluía y no había género que no estuviera invitado. Los músicos cedían su espacio al público, el público se lo cedía a los músicos y los que mirábamos desde la barra de bebidas, solitos, empezamos a integrarnos a bailar, a cantar y a sumar desde la curiosidad y el disfrute poniendo en jaque a todos y cada uno de nuestros sentidos.

Entre lucecitas tenues y brillantes, olor a comida caserita y paisaje juvenil con sonido a tambor, supe que Montevideo me daba la bienvenida.


Estos ciclos forman parte de un proyecto colectivo con más de 20 integrantes; entre ellos músicos, gestoras culturales, invitados de la gastronomía, actores, técnicos, Dj’s, un diseñador gráfico y un productor audiovisual.

Lleva 3 exitosas ediciones con más de 200 asistentes y promete seguir creciendo de forma colaborativa y sustentable hasta convertirse en una nueva tradición.


El próximo 29 de septiembre a las 19:00 h. hay una nueva edición; hablé con La Abuela por teléfono y me dice que viene con nuevas sorpresas e incorporaciones, entre ellas una ilustradora, y una poeta. Invito a mis colegas montevideanos a que sean testigos de esta experiencia revolucionaria.

No es necesario ser músico para poder asistir al evento. La entrada es libre y gratuita, sólo es necesario confirmar asistencia mediante las redes sociales de LUNÁTICA.

P/D: La Abuela, no es abuela.

 

BREVE BIOGRAFÍA

María Belén Pafundi, argentina de 29 años, es Técnica en Gestión Cultural egresada del CLAEH y Conservadora de Museos recibida en la Escuela Superior de Museología de la Municipalidad de Rosario. Escritora frustrada y fanática demencial del Carnaval Uruguayo, integra la Producción Ejecutiva de LUNÁTICA desde su residencia en Montevideo.

Comentarios