Fondo Concursable, ¿para qué? ¿Hacia dónde vamos? Martes de premios internacionales y reducciones de fondos


 Por Danilo Urbanavicius
El pasado martes 30 de mayo se lanzó la undécima convocatoria al Fondo Concursable para la Cultura (FCC) 2017, sin duda alguna, un punto fuerte en las políticas culturales de nuestro país que ha permitido la democratización, distribución y el acceso a productos y bienes culturales, estimulando la desconcentración y descentralización de las actividades culturales.

Para sorpresa de muchos, esta nueva edición trae consigo cambios importantes que ponen en riesgo sus objetivos generales.

Tal como lo indican sus bases del año 2016 “A lo largo de estos años el FCC ha desarrollado, a través de diversas convocatorias abiertas y públicas, una tarea ininterrumpida en la promoción y el estímulo del arte y la cultura en todo el territorio nacional, posibilitando el trabajo directo de aproximadamente 4.500 artistas y hacedores de cultura, vinculados a 933 proyectos seleccionados, movilizando diferentes sectores, impactando en las agendas culturales locales de todo el territorio y contribuyendo a la generación de públicos y  pensamiento crítico en torno al arte y la cultura.”

Desde su primera convocatoria en el año 2006, también como lo indican sus bases del año 2016, “el FCC ha contado con un creciente presupuesto destinado al fomento y financiamiento de la cultura. Desde su creación hasta a la actualidad se ha destinado un total de $U 172.616.000, consolidándose como el más importante fondo público artístico-cultural a nivel nacional.

Esta política evolucionó y se transformó respecto al dinero que se destina -de $U11.365.000 en el año 2006, se pasó a $U18.000.000 en la actualidad – así como en sus categorías y su regionalización. Tal vez este último punto resulta uno de los más interesantes. Cabe recordar que en el año 2010 se realizó – en conjunto con autoridades, gestores y protagonistas de la cultura-  La Primera Jornada de Evaluación.

Entre otras conclusiones, se destacó la importancia de dividir al país en distintas regiones -para ser más exacto en 7 incluyendo Montevideo- lo que permitió una distribución más equitativa de los recursos y logró que más proyectos llegaran a localidades que antes no era posible.

No hace falta ser un militante cultural o un defensor de las políticas culturales para entender que: la ausencia de políticas, es una política. Y esto último ha sucedido durante mucho tiempo en nuestro país. Pero hay cuestiones que no se pueden dejar de decir independientemente de quién esté detrás de ellas, ya que “la política es demasiado importante como para dejársela a los políticos”

Para quienes integramos el ecosistema cultural, el FCC es una gran oportunidad laboral pero sobre todo una oportunidad de poder llegar a los puntos más remotos de nuestro país con los bienes o productos culturales que producimos o gestionamos. Quienes estamos inmersos en el ámbito cultural, sabemos que sobre el primer cuatrimestre del año (marzo-abril) se lanza una nueva convocatoria que tiene como plazo máximo mediados del mismo año.

Esta edición no solo tuvo la particularidad que se lanzara sobre fines de mayo, sino que el plazo máximo de presentación, dependiendo la categoría, fuera sobre fines de junio, es decir, poco menos de un mes. También resulta extraño el no conocer desde el lanzamiento de las bases, la nómina de los jurados.

Lo más relevante, para quienes estamos familiarizados con esta herramienta, es que en la presentación de la convocatoria se manifiesta que “el énfasis en los aspectos territoriales (obligatoriedad de la circulación, cierta cantidad de actividades y presentaciones públicas) deja de poseer el gran peso específico que solía tener, desmontando el concepto de regionalización, la consiguiente asignación de fondos específicos que se realizaba y algunos determinismos innecesarios muchas veces cuestionados por lo creadores”.

Esto se confirma al leer en detalle lo que refiere a  las categorías de postulación y los montos. Por ejemplo, en las artes escénicas y la música …”serán elegibles proyectos de creación, producción, investigación, montaje y puesta en escena, etc., relativos a las manifestaciones artísticas del sector”…

…»Quedan excluidas en esta categoría las propuestas de giras, talleres y proyectos que propongan publicaciones impresas exclusivamente”…

También resultan significativos, para quienes conocemos la herramienta, los montos destinados a cada categoría y la nueva distribución del dinero.

El siguiente cuadro muestra cuáles son los montos totales que se destinaban en el año 2016 tanto a nivel nacional como regional, el monto máximo destinado por proyecto y cuánto se destinará en el año 2017


Referencias:
F.N 2016: Fondo Nacional del año 2016
F.R 2016: Fondo Regional del año 2016
TOTAL 2016: Total destinado en el año 2016
TOTAL 2017: Total destinado en el año 2017
MMPP 2016: Monto máximo por proyecto del año 2016
MMPP 2017: Monto máximo por proyecto del año 2017

En el año 2016 al fondo de la danza se le destinaron $2.200.000 ($1.200.000 a nivel regional y $1.000.000 a nivel nacional). En el año 2017 se destinarán al sector $1.200.000. O sea, $1.000.000 menos que en el 2016. La única diferencia que “favorece al sector” es que en la convocatoria anterior se daba un máximo de $200.000 por proyecto y este año será de $300.000.

Es interesante lo que pasa por ejemplo con el sector del teatro: en el año 2016 se destinaron $2.600.000 ($1.200.000 a nivel regional y $1.400.000 a nivel nacional). En el año 2017 se destinarán $3.200.000 en total. O sea que se destinarán $600.000 más que en el 2016. Pero además, en el año 2016 se destinaba un máximo de $200.000 por proyecto y en el 2017 se destinarán $500.000. No solo se le aumentó el monto total, sino que se aumentó el costo por proyecto.

Hablemos del sector editorial: en el año 2016 se destinaron en total $1.500.000. En el año 2017 se destinarán $5.000.000 o sea $3.500.000 más que en 2016. En el año 2016 el máximo de las publicaciones era de $300.000 y los eventos literarios podían aspirar a un máximo de $75.000. En el 2017 se eliminó este último ítem y las  publicaciones podrán aspirar a un máximo de $300.000.

El sector fotográfico también se ve perjudicado: en el año 2016 se destinaron $2.100.000 ($1.200.000 a nivel regional y $900.000 a nivel nacional). En el año 2017 se destinarán $800.000 en total. O sea, $1.300.000 menos que en el 2016.

También hay espacio para las Artes Visuales: en el año 2016 se destinaron $2.200.000 ($1.200.000 a nivel regional y $1.000.000 a nivel nacional). En el año 2017 se destinarán $1.800.000 en total, es decir, $400.000 menos que en el 2016.

Para la música, sector que en el año 2016 se le destinaban $3.200.000 ($1.200.000 a nivel regional y $2.00.000 a nivel nacional) para el  año 2017 está pensado que se destine la misma cantidad que en el año 2016 ($3.200.000) , pero con la diferencia que en el 2016 se destinaban $200.000 por proyecto y en el 2017 se destinarán $300.000. O sea, $100.000 más que en el 2016.

Estos números no son más que una simple comparación de dos convocatorias (2016-2017) de los FCC, y que pueden traducirse en que: con el fin de “poner en primerísimo lugar a nuestros artistas y hacedores culturales, apoyando fuertemente sus procesos creativos y de producción”, no hacemos  más que desestimular la desconcentración y descentralización de las actividades culturales y no aportamos a la democratización, distribución y el acceso a productos y bienes culturales. Si ese es el objetivo estamos frente a un gran problema.

Es extraño que en el mismo momento en que se está trabajando en un Plan Nacional de Cultura sucedan este tipo de cosas. Más extraño aún resulta que cuando se está trabajando en un Plan Nacional de Danza, esta disciplina sea una de las desfavorecidas por la nueva política del FCC.

Nos encontramos frente a un escenario complejo que vas más allá de la redistribución de recursos destinados a las distintas disciplinas. Una redistribución que seguramente se realizó en base a evaluaciones, datos específicos y comparaciones de ediciones anteriores. Sería bueno entonces conocer cuáles fueron esos datos que llevaron a tomar las decisiones. Sería bueno también conocer qué llevó a eliminar la categoría Memoria y Tradiciones.

Estamos en una situación de cambios significativos que afecta a una de las políticas culturales centrales de nuestro país, que ponen en riesgo sus objetivos: la descentralización, distribución, democratización, el acceso a la cultura y la igualdad de oportunidades para todos los ciudadanos. Estamos presenciando una política que destina la misma cantidad de dinero ($18.000.000) desde el año 2012.

Frente al desmontaje explícito de la regionalización cabe preguntarse ¿hacia dónde vamos?

¿Hacia la eliminación de una política en donde hasta el año 2015 casi la mitad de los proyectos seleccionados correspondieron a ciudadanos y ciudadanas residentes en el interior del país, marcando un hito histórico en el camino de la descentralización de las acciones culturales?

¿O va hacia la conversión de una política pública que ponga en primerísimo lugar solamente a nuestros artistas y que siga fomentando el centralismo de los montevideanos?

¿Vamos hacia una política que hasta el momento ha destinado $ 172.616.000, consolidándose como el más importante fondo público artístico-cultural a nivel nacional, pero que desde el año 2012 no ha incrementado los recursos?

En el entendido de que“la cultura es una larga conversación entre todo lo que es cultura, entre todos los que mueven la cultura”, nos merecemos “una larga y franca conversación, ya que “la mejor idea de libertad en cultura es la idea de conversación”.

Este es el momento de actuar en consecuencia.

 


Danilo Urbanavicius

Técnico en Gestión Cultural por la Facultad de la Cultura del Claeh, primera generación y Comunicador Social.

Actualmente se desempeña como Asistente Académico la Facultad de la Cultura de la Universidad Claeh y es miembro fundador  y ex Vice Presidente de la Red de Gestores Culturales del Uruguay.

Desde el año 2009 trabaja en la gestión de artes escénicas, particularmente en Danza Contemporánea, realizando varias giras por el interior del país. Organizador del 1er Congreso Internacional de Gestión Cultural del Uruguay. Ha gestionado cuatro de las ocho ediciones de “Enredanza” (Encuentro-Festival Internacional de Danza Contemporánea de niños y adolescentes), así como otros proyectos culturales tanto en la órbita pública como privada, entre los que se destacan la producción ejecutiva de los “Premios Búho” de Canal 10 y «MonTV conferences & networking», ciclo de conferencias organizado por la productora audiovisual OZ Media y productor ejecutivo de “Sumar, Conferencias Ciudadanas” organizadas por el MEC.

2 Comments

  1. Gracias por el análisis, con el cual coincido. Es palpable y bastante triste que haya una tendencia hacia transformar un fondo centrado en el acceso a la cultura, en un fondo sectorial.

    Me gustaría agregar otra cuestión que reafirma esa tendencia. Hasta 2015 las bases del Fondo tenían una clausula que desde 2016 se eliminó: «Se deberá/n entregar el/los producto/s final/es del proyecto digitalizado para ser subido/s a la página web del FCC habilitando con ello la distribución y transmisión de la obra (siempre que se acredite su autor, la obra no sea modificada, ni se creen obras derivadas de ella, ni se utilice para obtener lucro).»

    Este artículo apuntaba a favorecer el acceso más amplio posible, a través de Internet, a las obras financiadas con fondos públicos (es decir, obras que paga toda la ciudadanía). Ahora, en cambio, los proyectos premiados pueden darse el lujo de elegir si brindan acceso o no las obras cuya producción pagamos todos y todas.

  2. Un comentario puntual sobre lo que a mí me toca. En 2017 se elimina la posibilidad de presentar publicaciones digitales. Esto deja afuera a proyectos como Bandas Educativas – Historietas, beneficiario del FC en 4 oportunidades, que ofrece su producto en forma gratuita a los escolares, liceales y público en general. Un proyecto de alcance masivo como el nuestro sólo es viable con el subsidio estatal. El fondo «Editorial» se orienta ahora a premiar libros objeto, que son de consumo restringido a un público de alto nivel cultural.
    Me gustaría que los responsables del Fondo le expliquen a los docentes y alumnos que desde hace 6 años aprenden historia uruguaya con las historietas de Bandas por qué a partir de 2018 ese material no va a estar más disponible en la web.

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