Gestión Cultural Comunitaria

Untitled designFoto Remanso de Neptunia

 Por Geraldine Montaño
Como incontenibles erupciones que brotan por todas partes, desordenadas en su maravillosa armonía, las manifestaciones culturales comunitarias nacen y se reproducen por todas partes en el territorio.

Creo estar asistiendo a un momento de la historia en el que la cultura comunitaria adquiere una fuerza incontenible y  entreteje las relaciones sociales, para transformarse en el vehículo de una maravillosa revolución, la de la conciencia solidaria.

Se trata de iniciativas autosostenibles, autofinanciadas y autogestionadas, donde los vecinos en diversos barrios y localidades de todo el país, se asocian para llevar a cabo emprendimientos con variados fines, que siempre tienen por vehículo la cultura.

Pueden ser objetivos de corte social, inclusivo, educativo, medioambiental, o de otra índole, pero el arte y la cultura funcionan como motores de acción social y se gestionan con gran responsabilidad y compromiso.

Estos gestores culturales en muchos casos no son profesionales, ni tienen formación al respecto y no se organizan bajo ninguna jerarquía ni perciben recompensa económica por su labor.

Son organizaciones horizontales, que se basan  en la confianza en el prójimo y en el fin que persiguen. Muchas veces no mantienen ningún tipo de vínculo con el Estado ni con ninguna organización formal, en otros casos consiguen apoyo presentándose a fondos y concursos. Siempre se organizan de manera cooperativa y horizontal, moviéndose en líneas paralelas a las políticas estatales y demostrándonos que existen maneras de hacer muy bien las cosas, con muy poco dinero y mucha creatividad, haciéndonos saber que existe otra manera de vivir y convivir,  haciendo cultura por fuera del sistema capitalista y lejos del alcance de los tentáculos todopoderosos del Estado.

Particularmente la costa de Canelones es un catalizador de este tipo de iniciativas, resulta sorprendente la cantidad de emprendimientos de cultura comunitaria que existen por estos lados.

De los más maravillosos y dignos de contar es el de la Escuela Comunitaria del Remanso de Neptunia. Se trata de un emprendimiento de carácter educativo, donde alrededor de 30 familias se juntaron para darle a sus hijos una educación alternativa lejos del sistema educativo formal y del lucro de las instituciones privadas.

Con un pequeño aporte no obligatorio de dinero, cada familia colabora con el salario de los docentes, quienes también conforman un colectivo comunitario.

Untitled design (1)Foto Geraldine Montaño

Los gastos de funcionamiento de la escuela se financian con festivales artísticos y culturales que se realizan varias veces al mes y con una feria alternativa que se realiza todos los sábados en el predio de la escuela. Todas las familias trabajan en la organización de estos eventos, algunos hacen la cantina, otros se ocupan de la parte técnica, otros de la comunicación y los artistas de la zona colaboran con el proyecto y se dan a conocer realizando sus performance de las más variadas disciplinas artísticas.

De esta manera, la comunidad educativa del Remanso de Neptunia, participa en el proyecto educativo de sus hijos  brindando al barrio la posibilidad de disfrutar de música, teatro, danza, cine, productos orgánicos, artesanías e integración social, con entrada totalmente gratuita, la colaboración para la escuela sale de la venta de alimentos y bebidas en la cantina.

Los festivales de la escuelita han sido también vehículo para recaudar fondos para otros proyectos como una pista de Skate, que están impulsando un grupo de jóvenes de la zona, la puesta en escena de una obra de teatro, del elenco local “La Barraquita” que ya se estrenó y se presenta en esa misma escuela todos los viernes de noviembre, entre otros.

Untitled design (2)FOTO REMANSO DE NEPTUNIA

Hace unas  semanas se realizó un festival de Hip Hop donde, entre otros, tuvimos el placer de ver a la rapera argentina Sara Hebe, que había actuado el día anterior en Bluzz Live y quiso participar de la movida de la Escuelita de manera voluntaria.

Gracias a la Escuelita de Remanso de Neptunia por brindarnos tanta cultura y espacios de encuentro y convivencia a la comunidad.


 

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Este artículo fue elaborado por Geraldine Montaño

Nació en Minas, Lavalleja. Licenciada en comunicación de la UDELAR, Posgrado en Gestión Cultural y Comunicación de FLACSO. Gestora Cultural, Comunicadora y Productora de la Dirección Nacional de Cultura, MEC desde 2006. Actriz, Diseñadora Gráfica, Docente de la Licenciatura en Diseño de Comunicación Visual. Actualmente se desempeña como operadora Territorial en la Costa Este.


*Las opiniones expresadas en los artículos son de exclusiva responsabilidad de sus autores y no necesariamente reflejan los puntos de vista de Gestión Cultural UY.


 

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