“Mujeres, Redes e Institucionalidad” (para todxs)


Por Agustina Ramos 

¿Qué sucede cuando la mujer se expresa dentro de la institución?, ¿es escuchada?, ¿es convocada a participar?¿Cuáles son los espacios reales que tiene? ¿De qué manera nos podemos organizar para gestionar la cultura con equidad de género? ¿Cómo llegar a visibilizar nuestros derechos? Estas y otras preguntas nos hacemos las que trabajamos dentro de instituciones, organismos y cooperativas. Todxs y cada una en nuestros trabajos necesitamos un espacio de red, de comunicación y de sororidad. Es por este motivo que quiero compartir como funcionaria de un organismo estatal joven y horizontal como lo es la UCAR (Unidad para el Cambio Rural) del Ministerio de Agroindustria de la Presidencia de la Nación de Argentina, mi experiencia en un caso de éxito y de aprendizaje.

 


Durante dos días formé parte junto con dos compañeras de la organización del encuentro “Mujeres: Voces, historias y reflexiones”, donde 30 mujeres rurales, seleccionadas de la convocatoria, se unieron para intercambiar experiencias y plasmarlas en un taller de escritura coordinado por Raquel Robles y Marta Dillon. El encuentro finalizó con la entrega de una publicación de las historias y experiencias que ellas mismas crearon.

Como gestora cultural y como funcionaria creo que sí hay caminos posibles y uno es empezar a generar herramientas, redes y más comunicación entre nosotras y para nosotras en la institución y para la institución. También creo que son estos los espacios que le dan sentido a mi trabajo y en los que logré materializar o poner en práctica mis experiencias y aprender de otras y que se acerca de alguna manera a darle respuesta a mis cuestionamientos. Finalmente quiero compartirles el texto de Introducción de la publicación que hicimos que describe la campaña.

 

 

En el marco de la Campaña Regional “Mujeres rurales, mujeres con derechos”, la Unidad para el Cambio Rural, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y la representación argentina de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), convocaron a las mujeres argentinas a participar de la convocatoria “Mujeres rurales: voces, historias y reflexiones” a través del envío de historias, experiencias y reflexiones. Dirigida especialmente a las mujeres que habitan y/o trabajan en áreas rurales y a las organizaciones de las que forman parte, la convocatoria puso de relieve el trabajo y el vínculo entre extensionistas y profesionales que prestan asistencia técnica en el sector rural y las mujeres que habitan esas áreas.

Con un alto nivel de participación, habiendo recibido más de 130 historias de mujeres y experiencias de organizaciones y por la necesidad de ahondar en en la narrativa desde una perspectiva de género, surgió el Encuentro realizado en noviembre en la Ciudad de Buenos Aires. Los textos plasman la voz de las 29 participantes y todo lo que ellas representan y traen consigo. El trabajo realizado a través de la campaña, la convocatoria y el encuentro incentivan el apoyo a la igualdad de derechos y oportunidades; y, sobre todo, invitan a la mirada crítica del orden social establecido.

Los objetivos de estas acciones, fueron desde el comienzo: visibilizar a las mujeres que habitan y trabajan en áreas rurales, respaldando los mensajes con estadísticas e investigaciones; instalar en la agenda pública de Estados y Organismos supra nacionales la necesidad de políticas de equidad y eficiencia y evidenciar las inequidades de género en el sector rural.

Los organismos antes mencionados, como parte de su trabajo para promover el desarrollo equitativo en las áreas rurales, se proponen equidad en sus políticas y eficiencia en sus acciones, porque no hay acción pública neutra si opera sobre condiciones materiales y sociales desiguales.

 

 


Agustina Ramos es uruguaya, vive en Buenos Aires, tiene 28 años, técnica en gestión del arte y la cultura, música, feminista y ninja cultural. Realizadora de producciones musicales y sonoras para cine,danza y teatro. Trabaja hace 5 años en la UCAR (ente autónomo que depende del Ministerio de Agroindustria) en el equipo técnico colaborando con áreas de comunicación en género y derechos de las mujeres rurales.

Comentarios