Producir contenidos televisivos para niños en Uruguay

1941372_763844933628396_549108398_o
  Por Florencia Donagaray
Son muy pocas (por decir casi nulas) las producciones televisivas dedicadas a los niños en nuestro país. ¿Por qué se da esto? ¿Faltan ideas? ¿O falta inversión de los canales o fondos para producciones nacionales dedicadas a ese público?

Charlamos con Flo Donagaray, productora audiovisual que ahora se encuentra realizando un Máster en Inglaterra sobre contenidos infantiles para televisión. Ella nos contó sobre «Paleodetectives» una serie uruguaya para niños de 7 a 11 años que se emitió por TNU y que de forma didáctica y educativa nos cuenta sobre el patrimonio fósil de Uruguay.

GCUY: Miedos y Mitos de pensar en producir un contenido infantil de índole educativo para la tv o internet en UY.

Miedos: Creo que el principal miedo que teníamos estaba relacionado a que Paleodetectives era el primer programa pensado exclusivamente para el público infantil que hicimos Leo Lagos y yo. Antes trabajamos en otros programas juntos pero siempre pensando en un público adulto (como era el caso de Prohibido Pensar) o a lo sumo en algo más familiar (como Superhéroes de la Física).

Paleodetectives tenía el desafío de encontrar una forma, un tono que funcionase con el público al que queríamos llegar y, obviamente, discutimos mucho, y fuimos para atrás y para adelante en varias ideas. Una de ellas, por ejemplo, tenía que ver con qué tanto debíamos explicar términos o palabras difíciles cuando estábamos explicando una idea o concepto que venía hilvanado con otro.

Me acuerdo de discutir con Leo y los Paleodetectives (los científicos Ernesto Blanco, Washington Jones y Andrés Rinderknecht que condujeron y co guionaron la serie) sobre si teníamos o no que profundizar o abrir un paréntesis cada vez que aparecía un término específico, por ejemplo, “paleoquímica”; discutimos mucho y yo era partidaria de sí, de explicar, de poner un gráfico o una burbuja en la pantalla que explicara qué significaba esa palabra que apareció en el medio de un parlamento de alguno de los personajes o del locutor.

Finalmente decidimos no hacerlo (o hacerlo solamente en algún caso aislado) y creo que fue una decisión acertada; los niños conocen muchas más palabras de las que creemos y lo que no lo saben, lo preguntan. Un niño jamás se va a quedar con una pregunta sin hacer o sin encontrar la respuesta que está buscando. Hay que confiar en la capacidad que los niños tienen para rebuscarse y tratar de evitar caer en la sobreprotección de presentarles todo digerido, lleno de burbujitas y ruiditos.

Miedos y dudas de ese estilo tuvimos muchas. Fue muy interesante ver el programa al aire para ver qué funcionó y qué no; siempre pasa que hay elementos que considerás menores dentro de la serie que terminan ganando corazones y cosas que pensás que van a ser divertidas que quizás pasan desapercibidas. Nos sorprendió también cómo gustó el programa en niños chicos. Nosotros pensamos la serie para niños entre 7 y 11 años y también lo miraron muchos niños de menos de 5 para abajo.

Tuvimos la oportunidad de lanzar una serie de actividades en la plataforma Domo de Plan Ceibal y de tener varias instancias de intercambio con niños de escuelas de diferentes partes del país y fue genial escuchar lo que tenían para decir.

img_3523-1

img_3176

 

Mitos: No hay lugar para la divulgación científica en la TV / Hay temáticas que no se prestan para un programa infantil.

Nosotros quedamos muy contentos con la recepción que tuvo el programa. A través del espacio creado en Plan Ceibal tuvimos muchos contactos de maestros y alumnos de todo el país preguntando cosas, aportando información, mandando fotos de fósiles o restos que habían encontrado… También recibimos mensajes de niños que escribían desde sus casas, con sus padres, es decir, no todo estuvo vinculado únicamente al ámbito educativo.

Los niños están en una constante búsqueda de respuestas por conocer el mundo en el que viven y la ciencia permite, precisamente, poder explicar o aproximarse a una explicación de cómo funcionan muchas de las cosas que nos rodean. Esa actitud de un niño se parece, en cierta forma, a cómo encara su trabajo un científico, a cómo funciona el método científico. Lo que nosotros tratamos de hacer fue encontrar una forma de contar que fuese entretenida, que mostrara el error como algo natural y necesario para después encontrar un acierto, que tuviese elementos de misterio… ¡y dinosaurios!

Creo que en la medida en la que uno trate de hacer un programa divertido y trate de hacerlo poniéndose en el lugar del niño que lo está mirando (lo que para mi se traduce en hacerlo en clave de igualdad y no de condescendencia) y cuide algunos aspectos vinculados al tono que utiliza para presentar la información es posible hacer un programa infantil sobre cualquier tema.

img_2744-1

img_2921

 

GCUY: En tu rol como productora ejecutiva ¿cuáles son las diferencias entre producir para TV y para cine?

No desarrollé ningún largometraje como productora ejecutiva; trabajé en cine como jefa y asistente de producción o en asistencia de dirección así que puedo hablar más que nada de televisión. Si bien creo que hay barreras que son las mismas para cualquier productor ejecutivo, sea cual sea el proyecto que está desarrollando, creo que cine y TV tienen particularidades diferentes y merecen, por lo tanto, discusiones específicas.

Producir televisión de manera independiente en Uruguay es muy difícil, básicamente por las escasas oportunidades que hay en el mercado.

Por un lado, los canales privados de televisión -fundamentales en la dinamización de la producción de TV en cualquier país-, no tienen mucho interés en producir más o producir contenidos diferentes. No están obligados por ley a ofrecer variedad y no hay interés en correr riesgos. Me parece natural que no corran riesgos si no están obligados. Sus grillas están compuestas por un alto porcentaje de latas extranjeras (que terminan en nuestra pantalla porque funcionaron en otros países, y en ese sentido se minimiza el riesgo) y por producciones in house (como el informativo, los programas de la mañana  y magazines de la tarde).

Entonces, si los canales no sienten la necesidad de producir contenidos por fuera de las latas o de los programas diarios de siempre, el mercado independiente no crece.

Por más que haya mucha gente con ideas o con capacidad técnica para generar contenidos televisivos, no hay demanda por parte de los canales, que son los que tienen capacidad de financiar esos contenidos. Y cuando uno analiza el panorama de la producción audiovisual, es llamativo el estado de la producción de televisión si se lo compara con la exportación de servicios para publicidad o con las críticas y los premios que obtienen algunas películas uruguayas afuera.

Desde su lugar y sus posibilidades, pelean y llegan a hacerse algún nombre y sirven como antecedente para que el director logre conseguir fondos afuera que son, en muchos casos, montos más altos que los que se consiguen a nivel local. Con la televisión uruguaya, en cambio no pasa casi nada. Se produce poco, y muy parecido. Entiendo que esto es así porque los canales, que en todas partes son un actor esencial para dinamizar la producción local, casi no trabajan con productoras externas. Eso reduce las posibilidades, las miradas y los productos.

Hay algunas productoras que están trabajando con canales privados y con TNU, pero creo que aún son pocos los ejemplos. Y sucede que los premios de fondos públicos son pocos y no son altos, entonces por ese lado tampoco hay muchas posibilidades o alternativas para producir.

Creo que el desafío más grande que tenemos desde la producción independiente es generar un modelo de negocio sustentable. A su vez, generar un esquema sustentable presenta varias dificultades específicas que tienen que ver también con el mercado uruguayo, con cómo se mide el rating, con qué herramientas y datos duros contamos para buscar socios afuera. Pienso que es bastante complejo y, en cierta forma, sigue siendo todo tan nuevo que tenemos mucho para aprender y desarrollar en ese sentido.

#PIQUESGCUY: Pasanos algunos piques para aquellos que quieren hacer contenidos infantiles para plataformas audiovisuales.

Más allá de los fondos que existe para buscar financiación para contenidos de TV (el fondo de desarrollo y producción del ICAU, los apoyos de Locaciones Montevideanas) y los fondos más específicos (como la convocatoria del MIEM para contenidos audiovisuales infantiles) o el fondo de la ANII (para los proyectos que tengan como objetivo popularizar temas de ciencia y tecnología) creo que hay un trabajo de relacionamiento con instituciones que puede ser muy interesante.

Paleodetectives tenía un presupuesto mayor al financiamiento que accedimos y pudimos afrontar algunos de los costos a través de acuerdos estratégicos con instituciones que, de una manera u otra, estaban vinculadas a la temática del proyecto. El Museo Nacional de Historia Natural, por ejemplo, nos permitió convertir algunas de sus salas en parte de los sets de los paleodetectives sin costo. Para ellos, colaborar con el proyecto estaba alineado con uno de las misiones del museo que es justamente la de difundir conocimiento. La Facultad de Ciencias también nos apoyó en los desplazamientos del equipo. Algunas Intendencias departamentales nos brindaron un lugar para hospedarnos durante las salidas de campo por el interior.

Son gestiones que llevan tiempo y seguimiento pero una vez que están hechas enriquecen, y le dan un valor al proyecto que creo va más allá de lo presupuestal; permite, de a poco ir generando una red de contactos de personas e instituciones con intereses en común que, sumadas, permiten el desarrollo de nuevos proyectos o actividades.

En este momento estamos trabajando en una segunda temporada de Paleodetectives y muchos de esos contactos resultan importantes para poder viabilizar una vez más el proyecto y enriquecerlo con aportes de distinto tipo.

También creo que poder aprovechar al máximo cualquier oportunidad o encuentro donde haya otros realizadores de Uruguay o de afuera es muy interesante. El DocMontevideo, por ejemplo, es un lugar que se presta para conversar con realizadores y canales de acá y del exterior y que sirve bastante saber en qué andan los países de la región, en qué andan los realizadores independientes.

Creo que está bueno aprovechar las oportunidades y conversar con las personas que nos vayamos encontrando en el camino para tratar de entender en qué contexto estamos y poder pensar nuestros proyectos con mayor competencia.


226-paleodetectives-logo

Sinopsis y logline: PALEODETECTIVES
Un resto fósil. Un misterio a resolver.
————————
Un grupo de científicos investigará nuestro pasado prehistórico para encontrar pistas sobre los increíbles animales que vivieron en nuestro territorio hace miles de años. Dirigidos por sus pequeños y exigentes jefes de la Organización Mundial de Niños Curiosos, los Paleodetectives recorren el país para tratar de resolver grandes misterios sobre la fauna prehistórica que vivió en lo que hoy es Uruguay.

¿Alguna vez te contaron que nuestros indígenas estaban acostumbrados a ver elefantes y que si uno pasaba frente a ellos ni se hubieran inmutado? ¿Cuántos de nosotros aprendimos que en nuestro país vivieron aves del terror, el roedor más grande que jamás pisó la Tierra, tigres diente de sable y caballos que recorrieron nuestras pasturas mucho antes de que los europeos llegaran con sus cuadrúpedos? ¿Sabés por qué se encontraron restos de ballena abajo de la Iglesia de la Plaza Matriz?

Ese es el punto de partida de Paleodetectives, la serie documental educativa que divulga el patrimonio fósil de nuestro país, apuntando a un público de entre 7 y 11 años, en la que el conocimiento se mezcla con el humor, la curiosidad y el entretenimiento.


foto-florencia-donagaray-small

Florencia Donagaray (Montevideo, 1986) Licenciada en Comunicación Social por la Universidad Católica del Uruguay. Trabaja en producción de contenidos televisivos. En 2009 conforma junto a Leo Lagos una pequeña productora independiente para desarrollar y producir contenidos audiovisuales con énfasis cultural, educativo y de divulgación científica. Desde allí, produjo programas como Prohibido Pensar (TNU, 2009-2011), Superhéroes de la Física (TNU, 2011 y 2013) y Paleodetectives (TNU, 2015).
También trabajó en la producción de diversos programas de televisión y transmisiones especiales para los canales MonteCarlo Televisión y Tevé Ciudad. Desde el año 2008, trabajó en las áreas de producción, asistencia de dirección y casting en largometrajes y cortometrajes de las productoras Control Z Films y Mutante Cine. Actualmente se encuentra estudiando un Máster en producción de contenidos infantiles para televisión en la Universidad de Salford, Inglaterra.

Comentarios