Sistemas de financiamientos, ¿no es hora de renovarnos?

LEGO-Guess-How-Many


Por Belén Díaz

 

Como en toda crisis o en épocas de máximo cuidado de los recursos de un país, el sector cultural y el sector de investigación, son los primeros que se ven afectados en sus presupuestos.

En el ámbito de la gestión cultural surge el miedo de la sostenibilidad de los diversos proyectos que se desarrollan en todo el territorio. Esto significa que la mayor parte de los proyectos que llevamos adelante son únicamente -o en gran medida- posibles por el aporte de las empresas del Estado. Aquí la primera reflexión.

Asimismo, por el rebote de estas políticas de gobierno, las empresas privadas también contienen sus recursos entendiendo que todos debemos cuidar nuestros gastos, por lo cual, los pocos proyectos que estaban en marcha gracias al aporte privado también son evaluados o desconsiderados.

Ante esta situación, como gestores en su definición más pura, debemos pensar en propuestas creativas e innovadoras para lograr la forma de financiamiento. ¿Cuál es nuestro papel en esto? ¿Cómo plantear a los empresarios y políticos de nuestro país que la cultura es necesaria aún más en momentos de crisis para que nos ayuden?

Proyectos con la metodología de Crowdfunding resurgen en momentos duros de Europa y Estados Unidos. En Uruguay artistas reconocidos y no tanto, apuestan por un nuevo modelo de apoyos como este. ¿Somos capaces de pensar una nueva forma de financiarnos? ¿Cómo generar la apropiación  y apoyo a los proyectos por parte de los ciudadanos?

Por aquí el camino: no dejar nuestros proyectos en manos del Estado y sus presupuestos quinquenales; no depender de una empresa privada porque sea una institución bancaria; llamar a la participación de todos en algo que es o será para todos; pero fundamentalmente ser capaces de -en tiempos de crisis- autofinanciarnos. Aún cuando hay dinero, pensar para cuando no lo haya.


Belen Diaz

Este artículo fue elaborado por Lic. en Gestión Cultural Belén Díaz

Montevideo


*Las opiniones expresadas en los artículos son de exclusiva responsabilidad de sus autores y no necesariamente reflejan los puntos de vista de Gestión Cultural UY.