Un “no-cierre” del Primer Congreso Online de Gestión Cultural

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  Plataforma experimental ONODO 
Por Gestión Cultural UY
El calendario de actividades llegó a su fin. Ya se publicaron todas las ponencias, se transmitieron en vivo las videoconferencias de las 6 mesas temáticas y se realizó la conferencia de cierre. Sin embargo, el congreso continúa. Una de las temáticas que más fue surgiendo en estos 28 días fue justamente esa: cuando construimos en colectivo y a través de plataformas accesibles, sabemos cuándo empezamos pero nunca cuándo terminamos. Cuando compartimos contenidos con el fin de que sean editados, compartidos, remixados, repensados, sabemos cuál fue la idea inicial pero lo más interesante es cómo esa idea puede ir transformándose, mejorando, a través de la mirada de otros. Por eso, esta nota resumen no es un cierre del congreso. Es solo un contenido más de los miles que ya circulan en la red iberoamericana con el hashtag #GCultural2016: red que nació y seguirá viva en esta comunidad digital que ya es un hecho.

 


 

Comenzamos y seguiremos este resumen de ideas que nos dejó el congreso, por orden numérico:

Mesa 1



 

La videoconferencia de la Mesa 1 que se centró en la cultura libre y estuvo coordinada por Ártica Centro Cultural 2.0 tuvo mucho que ver con lo que decíamos en el párrafo introductorio de esta nota, nos dejó pensando en cómo podemos mantener en el tiempo estas comunidades de pares que más que participantes son colaboradores. Además se habló de lo que implica trabajar en cultura libre: procurar la disponibilidad, el acceso y la reutilización de los contenidos y herramientas que se producen, quitando la mayor cantidad de restricciones posible, especialmente la de copyright de forma que la apropiación y la colaboración continúen. Los procesos son parte fundamental que sesga también lo que la cultura libre produce: bienes comunes culturales en vez de bienes de comercialización.



Mesa 2



 

La de la Mesa 2 -sobre Comunicación en Red y Herramientas TIC para la Gestión Cultural y coordinada por el colectivo Comunicación Abierta–  nos llevó a pensar en la ética hacker -bastante antigua en realidad- que nos hace pensar más en cómo conectarnos como personas, más allá de las nuevas -y fabulosas- herramientas tecnológicas.

No sólo se habló de herramientas para generar visibilidad de los proyectos sino que podemos destacar otras temáticas abordadas:

La sostenibilidad, la gestión del tiempo, la posibilidad de contar con los cuidados de compañeras y compañeros son cuestiones que surgen y cobran relevancia cuando hablamos de redes comunitarias digitales.

Un ejemplo claro vuelve a ser este congreso: en los congresos tradicionales pasa que no se sabe dónde está la información que se ha producido luego de que terminan. Aunque sí vemos las fotos -con el conferencista, con el colega- luego no es fácil acceder a esos contenidos una vez que ha terminado la participación en el congreso.

En esta experiencia tenemos la información disponible, sabemos cómo encontrarla fácilmente -basta con navegar un poco con el #GCultural2016- y podemos formar parte de él en cualquier momento. La idea de hacer un congreso 100% online en realidad es muy sencilla, pero quizás por eso -decía Dani Cotillas en la videoconferencia de cierre- es maravillosa.



Mesa 3



 

En la videoconferencia de la Mesa 3  –cultura y activismo digital, coordinada desde Baixa Cultura, Brasil- se diferenció del resto porque tuvo trabajos muy distintos y planteó la idea de discutir a partir de experiencias y no tanto de una idea común. Nos planteó el desafío de repensar o testear las ideas disparadoras ya que las ponencias de la mesa no manejaron directamente la idea de activismo. Como dijo Leonardo Foleto de Baixa Ciultura, fueron muy buenas las discusiones que tuvimos en la mesa. Hubo muchas opiniones sobre lo que es cultura y activismo digital porque hoy está presente en todo, es algo mucho más ubicuo que hace 10 años.

Llegamos a la conclusión de que en cultura, el trabajo diario, hacer gestión, producción cultural libre es hacer activismo. Activismo es acción.

La experiencia de traer ponencias muy diferentes también fue cuestión central de la mesa porque para Brasil el idioma es una barrera y conocer estas experiencias fue fundamental para buscar puntos en común y trabajar juntos, generando otras redes y conexiones.

Estuvo también muy presente la idea de resistir desde la cultura, especialmente en este momento mundial en que vivimos una fuerte tendencia de regresión al conservadurismo.

La conclusión de la mesa fue que tenemos que conocernos. Tenemos que unirnos en este contexto mundial que no es muy bueno. Estamos construyendo una red de personas que hablan de gestión cultural en Iberoamérica.



Mesa 4

 



 

En la videoconferencia de la Mesa 4, la gestión cultural en las bases, que coordinamos desde Gestión Cultural UY, hablamos primeramente sobre gestión como punto central común a todos los trabajos que la integran y sobre la importancia de tener referentes claros en cada sección o etapa del proyecto, para buscar una buena organización y comunicación clara.

Además, nos replanteamos los conceptos de autogestión y autosustentabilidad: llegando a la conclusión de que la autosustentabilidad, si bien puede sonar “egoísta” es una forma de definirnos en independencia de las instituciones públicas y privadas, más allá de que siempre que trabajamos en comunidad estamos en contacto o “dependencia” de otros actores. En cuanto a la sostenibilidad también nos preguntamos cómo plantearnos problemas de financiación, entrada de actores privados y patrocinios y detectamos que la precariedad se repite en todos los países ibearoamericanos. Por eso se vuelve necesario “hackear desde dentro”, enfrentándonos al paradigma neoliberal desde la economía social, la economía colaborativa.
También hablamos sobre políticas públicas y su incidencia en nuestro campo. Conocimos casos de trabajo interinstitucional como el de Urbano o el de Centros MEC del ministerio de Educación y Cultura en Uruguay, el proceso de Telartes en Bolivia, que trabaja codo a codo con el gobierno y nos seguimos planteando una necesidad de que las políticas públicas sigan estando centradas en un paradigma de derechos culturales.



Mesa 5

 



 

Para hablar sobre profesionalización en gestión cultural en videoconferencia nos metimos luego en la videoconferencia de la Mesa 5, coordinada por Ana Ceballos con la colaboración de Aniria Nava en redes sociales, ambas integrantes de Aforo Gestión Cultural– que nos dejó entre otras, estas conclusiones y cuestiones a seguir pensando:

Hace falta continuar repensando los conceptos que utilizamos todos los días para sumar miradas y lograr una construcción colectiva que comunique clara y funcionalmente nuestra tarea, nuestro sentir, nuestro modelo de gestionar.

Otra idea que nos deja esta mesa es que existe una clara brecha: academia por un lado y gestión cultural de base por otro. Es contradictorio pero las nuevas tecnologías -tan maravillosas para generar accesibilidad- para algunas personas son algo distante, desconocido. Debemos pensar cómo podemos romper esta brecha digital y articular el camino hacia la profesionalización de la Gestión Cultural entre lo que se hace en las bases y la academia.



Mesa 6



 

La última de las videoconferencias de las mesas, la de la Mesa 6espacios culturales y cultura en red, coordinada por Santiago López, del colectivo Comandante Tom de España- nos hizo plantearnos las diferencias entre el espacio físico y el digital. En el espacio físico se entiende más fácilmente el concepto de “habitar” ese espacio, en el digital pasa más desapercibido porque tener una conexión a internet y que esté absolutamente todo -la información, los contactos- ya es suficiente. ¿Cómo habitamos como redes culturales el espacio digital?

También hubo una problematización de los conceptos que utilizamos: cuidados, participación, inteligencia colectiva. Cuando los acercamos a diferentes prácticas se empiezan a testear: ¿es necesario acotarlos o ampliarlos para que sean más comprensibles para todo el mundo?

Conceptos generales para seguir trabajando:

Antes de llegar al final de este post, compartimos con ustedes algunos conceptos generales que recogimos del congreso, de forma más sintética, para facilitar la incorporación de los conceptos:

La relación de la gestión cultural con el actual sistema económico: su capacidad para afirmar otras culturas económicas y ensayar nuevos modelos alternativos al paradigma neoliberal según estas ideas:

  • Las referencias a la sostenibilidad e independencia de los proyectos.
  • La necesidad de repensar los modelos de financiación.
  • La entrada generalizada de actores privados en dichos procesos de financiación especialmente a través del modelo de patrocinio.
  • La relación con la economía social y solidaria.
  • Las referencias a la economía feminista poniendo en el centro la sostenibilidad y los cuidados.
  • Una reflexión profunda sobre la crisis de los liderazgos desligados y verticales ante modelos que valoren la afectividad.
  • La contestación frente a patrones de consumo alienantes y la potencialidad de la cultura libre.

La necesidad de dar respuestas a la precariedad cultural identificando algunos riesgos a tener en cuenta y acciones a tomar:

  • Disputar las políticas públicas con procesos de incidencia política y legislativa que garanticen la protección de los derechos culturales a nivel internacional.
  • Luchar contra la cooptación inmovilizadora por parte de algunas instituciones de aquellas iniciativas culturales que pudieran tener mayor capacidad crítica.
  • Evitar caer como gestores culturales en el ensimismamiento y el uso de narrativas-palabras-fetiche que impidan la auténtica comunicación con las comunidades.
  • Se advirtió la permanencia de la brecha digital.
  • Se evidenció la creciente distancia entre la Academia y la gestión cultural de base.

La reflexión permanente sobre la identidad:

  • A través de procesos de empoderamiento identitario.
  • A través de las múltiples conversaciones sobre la construcción de la periferia (geográfica, cultural, simbólica y los retos de habitar).
  • A través de los procesos que abre la construcción de una identidad común más allá de la vinculación territorial (procesos migratorios).
  • A través del uso del “portuñol” en una nueva afirmación de identidad regional sudamericana.
  • A través de los conceptos de “generosidad” (en referencia al formato del congreso) y a la coherencia que evidenció en el manejo de la información justamente en el marco de discutir cultura libre.

El congreso:

El proceso de gestión colaborativa y abierta del congreso que tanto está siendo valorada, fue natural ya que devino de la horizontalidad del trabajo que tenemos en común todos y todas los que nos hemos ido encontrando para hacer que esto fuera posible.

Sigue creciendo esta comunidad. Seguimos encontrándonos y leyéndonos en la red, con el hashtag #GCultural2016.

Gracias a todos los que de una u otra forma lo hicieron y hacen posible.



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